Con que esas son las mentadas armas de destrucción masiva

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Los ladrones se pueden encontrar en cualquier parte del espectro de la genialidad. Desde los brillantes hasta, como en este caso, los más ineptos entre los ineptos:
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El día de ayer nos informó El Universal que la PGR en México detectó un sitio en Internet que se dedicaba a la venta de series de televisión, conciertos y películas “piratas”.
Operaba de forma sencilla: uno entraba a la tienda, hacía su pedido y depositaba en una cuenta bancaria (solo para transacciones mayores a 1000 pesos). Una vez confirmado el pedido, los operadores creaban el material y lo entregaban en un lugar preestablecido.
Para poder capturar a estos “emprendedores mexicanos”, la policía hizo la compra de una serie de televisión y una película de Los Simpsons y acordó la entrega en la estación del metro Hospital General. Una vez entregada la mercancía, la policía siguió al sujeto que se había presentado, Julio Edgar Moreno, a la casa donde más adelante se encontrarían y asegurarían: 11 quemadores, un centro de cómputo completo, mil 200 películas, 200 discos de música grabada; dos mil 300 portadillas y mil 115 discos vírgenes.
Al entrar al sitio (www.tienda-anime.com.mx), el equipo de penAjena se encontró con el siguiente anuncio, donde se nos notifica que están de vacaciones en algún lugar que suponemos tendrá algo de sombra y que la información del sitio debe ser tratado como ficticia:
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Un hombre rumano fue arrestado luego de que intentó huir de la patrulla fronteriza con un cargamento de $440,000 USD en cigarros. El giro de la nota es que el hombre viajaba en una carreta jalada por un caballito.
Janos Jakab se encontraba a punto de cruzar la frontera norte de Rumania con Ucrania cuando la policía le pidió que se detuviera. Janos, al parecer un hombre muy seguro de si mismo, arreó al caballo para escapar (para los pocos que nunca han tenido un caballo, arrear significa meter el turbo). Por si fuera poco, la carreta llevaba unas 100,000 cajetillas de cigarros que suponemos han de pesar lo suficiente como para dificultar la aceleración inicial.
Después de una cortísima persecución (¿que se les ocurre? ¿3 segundos?) Janos fue arrestado y la carga asegurada.
Un vocero de la policía fronteriza dijo después del incidente:
“En general los contrabandistas se han estado volviendo cada vez mas sofisticados en los métodos que usan para ingresar contrabando por la frontera. Pero este caso es la excepción de la regla”.
Como siempre penAjena tiene el video exclusivo de la persecución (o por lo menos de como nos hubiera gustado que fuera):
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En penAjena habíamos visto historias de carteros que robaron ropa interior pero nunca de usar ropa interior para poder robar.
Un hombre fue detenido después de intentar robar una tienda en un campo de golf. El hombre había tratado de ocultar su identidad usando sus chones como mascara.
El asaltante de 48 años ingresó a la tienda pidiendo dinero y amenazando a un empleado con un cuchillo de carnicero.
Cuando el empleado que atendía la tienda se dio cuenta de que el hombre traía los calzones en la cabeza le dijo “Debes de estar bromeando” a lo que el asaltante contestó mostrando el cuchillo. Ante las señales confusas que recibió (cuchillo + chones), el empleado decidió luchar con el asaltante pero desafortunadamente fue herido cuando el cuchillo se rompió.
El asaltante al sentir que nadie lo respetaba, huyó de la tienda pero el empleado pudo avisar a varios clientes quienes, continuando con el sinsentido de esta historia, decidieron perseguirlo en un carrito de golf mientras alguien sostenía una grabadora con el tema de Benny Hill a todo volumen.
A la larga pudieron darle alcance y someterlo en lo que llegó la policía para hacer el arresto. La policía informó que el asaltante será sometido a evaluación psicológica.
Nota vía The Salt Lake Tribune
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Un conductor que arrolló a un ciclista a propósito y manejó con él en el cofre del auto por algunas cuadras fue sentenciado a 45 días de prisión.
Todo comenzó cuando Jason Scott Rehnberg iba en su bicicleta y se cruzó con James Millican que viajaba en su auto a exceso de velocidad. Jason dice que le gritó amablemente al conductor que bajara la velocidad aunque nosotros creemos que fue algo así como: ¡órale pinche cafre bájale de huevos!
Millican se puso fúrico por la recomendación del ciclista y comenzó a perseguirlo por varias calles. El ciclista pudo evitarlo durante un rato, pero al regresar al punto donde las cosas habían comenzado se encontró de nuevo con el enardecido Millican. Jason y otros 2 testigos trataron de detener al conductor lo suficiente para poder anotar el número de placa lo que ocasionó que Millican los embistiera, llevándose a Jason sobre el cofre del auto, agarrado del pequeño espacio donde están los limpiadores.
Lo que sucedió después se encuentra en video gracias a unos testigos que tenían una videocamara:
Millican se declaró culpable de los cargos de asalto en segundo grado, manejar bajo la influencia del alcohol y se hizo acreedor a una larga lista de sanciones: 45 días en prisión, 3 años en libertad condicional, la perdida de su licencia para conducir por un año, 160 horas de servicio comunitario, 800 dólares en compensación a la victima, una multa de 1000 dólares, terapia sicológica y tratamiento contra el alcoholismo. Si me preguntan estas sanciones se me hacen poca cosa.
Nota Vía TreeHugger y OregonLive
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Este video es considerado un clásico y lo agregamos a la invaluable colección penAjena. Los temibles sicarios de Montemorelos fueron a comprar cigarros a un Oxxo y cuando no les alcanzó para pagar, a uno se le ocurrió decir que eran sicarios… Adivinen a cual (Tip: el chisqueado).
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